Revista Idelcoop nº 248 - Marzo 2026 - ISSN Electrónico 2451-5418 / Sección Experiencias y Prácticas
Idelcoop Fundación de Educación Cooperativa
Una red transfeminista en la economía social: la experiencia de Feminismos Autogestionados
Entrevista a María Eva Raffoul Sinchicay, Valeria Genestu y Andrea Gorini integrantes de Feminismos Autogestionados (FEMA)
Entrevista: Valeria Mutuberría Lazarini[1]
Edición: Ana Laura López[2]
Introducción
FEMA (Feminismos Autgestionados) es hoy una derivación en nombre y en expansión de lo que en 2019 se constituyó como EMA (Encuentro de Mujeres Autogestionadas). El grupo se conformó en una asamblea, en la Fundación La Base en el marco del 8M, un momento - como bien definen las entrevistadas- de “gran ebullición del movimiento feminista, de la marea verde, de las campañas del Ni Una Menos. Esa militancia en las calles fue el motor que nos hizo reunirnos”.
María Eva Raffoul Sinchicay (Fundación La Base), Valeria Genestu (Cooperativa Factorial) y Andrea Gorini (Cooperativa El Zócalo), son las compañeras que le ponen voz a esta entrevista en representación de un colectivo que se define como horizontal, asambleario y con lógicas de construcción distintas a los espacios formales de militancia e integración.
Valeria Mutuberría Lazarini (VML). ¿Qué es FEMA?, ¿cuál es su historia?
María Eva Raffoul Sinchicay (ME) - FEMA es una red transfeminista de cooperativas, organizaciones y experiencias autogestionadas. En los primeros años también se sumaron compañeras de universidades, vinculadas a la economía social, todas con esta necesidad y desafío en común de pensarnos en un espacio que trascendiera el formato tradicional de federaciones y además en un momento muy particular. 2019 no fue cualquier momento, la Marea Verde, la discusión por el aborto, ocupar las calles, con la particularidad de que esto sucedía afuera y también adentro de las organizaciones.
Nos encontrábamos una vez por mes en cada uno de los espacios productivos de las distintas organizaciones que se iban sumando, y eso para mí sigue siendo como parte de la historia y de lo actual.
El nombre original con el que nace esta grupalidad es EMA, Encuentro de Mujeres Autogestionadas, y hoy somos FEMA (Feminismos Autogestionados), y esto es el resultado de un proceso largo.
EMA nos quedó chico el primer año, pero bueno, ya habíamos definido el nombre. Nos llevó muchos años ponernos de acuerdo, porque cambiar de nombre no es nada fácil, y no es que cambiás de identidad, es que reconoces una identidad un poco más amplia. Porque no es que `bueno, esto ya no somos más’, sino que somos todo lo que éramos, pero nos empezamos a hacer nuevas preguntas. Y nos dimos cuenta que había algo que en ese nombre no aparecía, de ahí que surge FEMA.
Empezamos a juntarnos porque lo que queríamos era revisar las prácticas patriarcales que están insertas en el sector de la economía social y el cooperativismo. Porque no por el solo hecho de ser cooperativas o parte de la economía social, eso está resuelto. Lejos estamos de eso. Entonces buscábamos visibilizarlo, encontrar en cada una de nuestras cooperativas y organizaciones qué es lo que estaba pasando, qué situaciones atravesábamos y qué respuestas chiquitas nos podíamos empezar a dar entre nosotras. [a1] Trabajamos esos primeros años cuestiones de violencia, intentamos trabajar protocolos en conjunto. Ese primer año hicimos un taller precioso, junto con el equipo de Ruess Géneros[3] en el Congreso de Economía Social en la Universidad de Quilmes. Fue muy potente, como muestra de esto, de lo que podríamos hacer juntas.
Valeria Genestu (VG) - Ese encuentro se fue transformando en una identidad más amplia, y toda identidad es un proceso, es un proceso de movimiento, y a mí lo que también me llamó mucho la atención cuando entré -y me parece que es una característica que define a FEMA- es que no es sólo representación, no es una cuestión sólo testimonial, es mucho trabajo, es mucho entendimiento de la diversidad de procesos que la componen, de las necesidades que se componen, de generar conocimiento y maneras más profesionales de ir tomando la vida de FEMA y replicando en la vida de nuestras propias organizaciones y también de las personas con quienes nuestras organizaciones trabajan. Entonces me parece que es una identidad muy dinámica y muy de “pasar a la acción” y tiene la capacidad de representar, de intermediar. Es un grupo de trabajo y de representación muy dinámico y muy activo.
Andrea Gorini (AG) – Fue en esos primeros congresos de RUESS, que se dieron las primeras acciones conjuntas de FEMA hacia afuera y en otros territorios.
Ahí también surgieron las primeras interpelaciones de por qué solo Encuentro De Mujeres (EMA), porque había compañeres que no se sentían representades. Incluso también en nuestras primeras asambleas ya lo planteaban, había compañeres que se perciben con otro género, y por eso ya nos estaba quedando chico.
Pero, aun así, estábamos construyendo nuestro propio camino, transitando nuestros procesos y debates. Había mucho trabajo. En mi caso, yo sentía que necesitaba formarme y en FEMA -EMA en ese momento- encontré a mis compañeras, a mis formadoras.
Hay un punto que tiene que ver con la propia dinámica de FEMA, que a mí me marcó mucho, y es el hacer itinerarias sus asambleas. En las primeras asambleas las compañeras podían ir hablando sobre las cuestiones patriarcales que atraviesan el cooperativismo y se iba problematizando. Pero al tener asambleas itinerantes lo veíamos en cada cooperativa, cada compañera podía manifestar las problemáticas y eso también fue lo que nos impulsó a hacer –como una de las primeras acciones de EMA- la encuesta de género. [a2]
Al principio tuvimos el impulso de ponernos a trabajar con los reglamentos y con las cuestiones más estatutarias y propias del sector cooperativo, problematizando esos aspectos. Sin embargo, en ese recorrido nos encontramos con muchas barreras y trabas, muchas de ellas atravesadas por lógicas patriarcales, provenientes de distintos espacios del sector. Con el tiempo fuimos comprendiendo que muchas de esas problemáticas excedían lo inmediato y respondían a debates más amplios a nivel sectorial: cuestiones vinculadas a la ley de cooperativas, a las formas de articulación y a la construcción de consensos dentro del propio movimiento.
Otra instancia importante fue participar como cooperativas en un encuentro que se hizo en Ferro, fue un encuentro enorme, donde había comisiones y debates con perspectiva de género, y ahí participaron compañeras de EMA con distintas inquietudes como por ejemplo la importancia de que haya comisiones de género y que tengan una centralidad. Este dinamismo se iba dando, íbamos analizando en dónde teníamos posibilidades de movernos y en dónde estábamos más trabadas, y a partir de eso, seguir buscando los espacios de acción. Fuimos buscando el camino; lo territorial en FEMA es muy importante. Si no se puede desde las instituciones históricas del sector, planteamos seguir nosotras ampliando, yendo a visitar a las compañeras; y eso es lo que nos mueve, y lo que nos forma y en lo que podemos encontrar una evidencia concreta de las problemáticas en nuestros propios espacios.
VML – ¿Cómo se organiza FEMA?
ME - Es un espacio muy cooperativo, muy asambleario y muy democrático. No tenemos una referente (ni persona, ni organización). Nos pasa que, si alguna no está, está la otra. Si una no pudo llegar, mandó un mensajito con aquello que pensaba. Y esa pluralidad de voces hace que los procesos sean más lentos a veces. Pensando en eso, FEMA tiene dos niveles de participación definidos. Hay un grupo más chiquito, más activo, que está continuamente discutiendo propuestas que llegan, con más participación. Y el grupo grande, es un espacio más amplio de difusión, de intercambio y de convocatoria a acciones.
Pero también podemos nombrar una especie de tercer nivel que podría ser el de las organizaciones; que es cuando se llevan a las cooperativas y organizaciones los debates que se dan en FEMA.
VG - Si bien no somos todas integrantes de cooperativas, sí hay una identidad cooperativa en FEMA. Existe un órgano decisorio con formato de asamblea, hay una división muy transversal del trabajo en comisiones, en donde vemos qué se puede aportar desde cada saber o desde cada experiencia, desde cada lugar situado, de cada compañere, de cada organización que la compone, entonces para explicar el funcionamiento, me parece que hay una forma de organización y una identidad cooperativa de base que dá cuenta de cómo toda esta trama de relaciones, de intereses, de crecimiento se transversaliza y cómo se toman las decisiones y cómo se arma esa trama de trabajo.
ME - Sumaría que esos niveles de participación habilitan a que cada una se involucre de la manera que puede. Si alguien puede activar más se suma al grupo más chico, por momentos estás para ponerle más pilas y a veces sólo estás para ir a la convocatoria cuando podés, a la asamblea cuando podés, y está bien. Pero está bien aclarar que ese grupo más amplio, no es un grupo de WhatsApp de mucha gente donde solo se difunde información, hay un proceso que te lleva a sumarte a este grupo grande y en general vienen siendo vínculos que vamos construyendo nosotras.
VG- Más allá de que a veces haya más o menos gente, lo que sí es como algo más estable, es una identidad expansiva que tiene este espacio. Pueden entrar o salir personas o entrar o salir grupos que dejan su huella; se van tomando esas características identitarias que se absorben en procesos similares, más grandes o más pequeños. Como ejemplo de esto podemos mencionar lo que pasó con el nombre. Ya no es que no nos representan esas siglas porque cambiamos, sino que no nos representan porque crecimos, porque somos más, porque tenemos nuevas conciencias, porque tenemos la capacidad de analizar el patriarcado, la cuestión económica, la creación de valor, la cuestión identitaria con más dimensiones. A eso nos referimos con que es una identidad expansiva, y lo que este grupo de trabajo y de militancia tiene.
VML - Ya repasada la manera de organizarse, ¿cómo podrían definir quiénes conforman FEMA? ¿Qué hacen las organizaciones que son parte de FEMA?
AG - Como grandes grupos podemos mencionar cooperativas sociales, culturales, educativas, de cuidados, de salud mental, de finanzas solidarias, de trabajo territorial, comunidades afroindígenas, federaciones y mutuales de distintas regiones del país.
También tenemos un vínculo muy grande con las universidades,[a3] eso siempre está ahí y con otros espacios también de género, como por ejemplo el Centro Cultural de la Cooperación. Y en esos cruces vamos confluyendo con distintas acciones o con asambleas en conjunto, con distintos espacios de género dentro del sector, también hay compañeras que forman parte del Comité de Géneros de Cooperar.
* Este listado de las integrantes actuales de FEMA podemos insertarlo acá como cuadro
Organizaciones que integran FEMA
Cooperativa de Trabajo El Zócalo Ltda.
Fundación La Base
Cooperativa de Trabajo Apalabrar Ltda.
Cooperativa de Trabajo Awicha Ltda.
DESCA - Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini
Cooperativa de Trabajo La Nacional Ltda.
Cooperativa de Trabajo Proyecto Factorial Ltda.
Cooperativa Esquina Libertad Ltda.
Escuela Cooperativa Mundo Nuevo Ltda.
Cooperativa de Trabajo Artesanal Cultura Minga Ltda.
Cooperativa de Trabajo Capacitación y Desarrollo Ltda.
Cooperativa de Trabajo Hormigas Podadoras Ltda.
Cooperativa de Trabajo Aflora Hecho en Buenos Aires Ltda.
Ingecoop Cooperativa de Trabajo Ltda.
Cooperativa de trabajo MINKA Ltda.
Mutual La Nosotredad
FESSCA
La Voz de la Mujer
ME - Hay algo que despierta el relato de la grupalidad, al tratarse de una red, de una colectiva, y cuando contamos en diferentes espacios que tenemos todos estos años y que hacemos estas cosas. Una de las primeras cosas que se destaca es el vínculo entre nosotras, que no es solamente: ‘ok, yo vengo como representante de tal espacio’. Sino que somos un grupo de compañeras que nos juntamos, hoy somos estas, mañana somos otras, nos vamos compartiendo y nos conocemos, nos reconocemos, nos sostenemos, nos refugiamos y hay algo de eso que despierta mucha emoción y admiración. Es lo interesante de un proceso que cuida los vínculos, que te sostiene, que tiene mayores o menores resultados, mayor o menor éxito, en términos capitalistas, si querés, pero que sostiene esa vinculación y esto que estamos necesitando, un espacio refugio y también de perspectiva y crecimiento. Notamos que contar FEMA sigue despertando como mucho interés en otras compañeras que tal vez forman parte de espacios formales.
Integración cooperativa vincular
VML - ¿Cómo se está pensando en FEMA, la integración cooperativa y qué es pensar esa integración cooperativa desde la perspectiva transfeminista? ¿Qué idea de integración pueden aportar desde esta colectiva?
VG - Yo creo que desde el transfeminismo estamos tratando de adoptar y de utilizar la perspectiva de la interseccionalidad. Esa suma o esa combinación de opresiones que sufrimos las mujeres, las mujeres trabajadoras, las mujeres racializadas, las diversidades, que nos ponen en un escenario común, que nos igualan, pero con esta mirada interseccional que nos individualiza y que nos sitúa como para saber qué necesitamos. No para hacer una olimpíada de opresiones, sino para saber si hoy -por ejemplo- una cooperativa de profesionales tiene que integrarse en esta unión de todas las luchas para sumar esfuerzos en el ámbito cooperativo, en los colectivos de género, en las instituciones sindicales.
Creo que este enfoque pone una lupa en los problemas que tenemos cada una de las organizaciones y las personas que conformamos FEMA para -desde lo colectivo- generar mayor valor y mayor impacto. Yo creo que hoy por hoy estamos en esta etapa de nutrirnos de teoría, pero tampoco quedarnos en esa, ¿verdad? Que esa teoría sea una caja de herramientas para poder entender cada persona, cada organización que entra a FEMA con sus circunstancias y con sus expectativas.
Me parece que estamos trabajando en eso mucho y que cada cual, con su bagaje de trabajo, de vida profesional tratamos de encontrar una mirada en la que, muy generalmente, se pueda hablar de transfeminismo y de interseccionalidad.
ME - A mí me cuesta un poco el concepto de integración cooperativa. A veces hay que discutir y entender de qué estamos hablando cuando nos referimos a eso, pero pienso ejemplos, me parece que los ejemplos a veces ilustran mejor.
Hace unos años, desde algún organismo público nos invitaron a participar de ferias. Nos preguntamos cómo participar y quiénes podían hacerlo. De repente tenés la posibilidad de vender productos, pero surgieron preguntas. ¿En qué condiciones? ¿En qué condiciones para nosotras? ¿Cada una individualmente? ¿Organizadas como FEMA? Entonces integración cooperativa yo creo que también es como: ‘ok, ¿cómo nos juntamos distintas organizaciones para mejorar las condiciones en las cuales desarrollamos nuestra actividad económica, productiva, pero también vincular y social?’. Y disputando esos espacios ya sea creándolos nosotras, o en diálogo con la política pública.
La idea es poner en debate ¿qué es la integración cooperativa? o ¿qué resignificamos nosotras en este proceso de integración cooperativa? ¿para qué nos juntamos?
Por lo general, lo que sale primero es decir: integración cooperativa es como, bueno, nos juntamos distintas cooperativas con un objetivo común ¿con un objetivo productivo y económico? Bueno, a veces sí, pero muchas veces no ¿y ese objetivo económico productivo viene de afuera y nosotras simplemente respondemos a esa demanda? Y en algún momento, en esto de las ferias parecía que sí, y en un momento nos paramos, nos juntamos en una reunión y dijimos: ‘che, esto no nos está conviniendo, ¿a quién le conviene esto?’. Y definimos llevar esa voz colectiva para decir: ‘esto en estos términos no nos sirve, pero traemos esta propuesta’.
VG- Yo creo que hay una cuestión de integración, sobre todo en FEMA, que tiene que ver con su identidad y también que refuerza y fortalece la identidad de cada grupo que forma parte de FEMA, de cada cooperativa que forma parte de FEMA, un poco haciendo como una analogía con las identidades de género, se refuerza el colectivo a través del fortalecimiento de cada una de las identidades. Y eso, se han reafirmando identidades individuales porque este colectivo sí ha reforzado el rol o la capacidad de cada grupo de los que formamos parte de FEMA: podemos sumar para que fortalezca nuestro grupo de origen o nuestra coope de origen… Identificar qué característica de ese grupo de origen puede fortalecer a FEMA. Me parece que es una identidad colectiva que también fortalece a las identidades de las organizaciones que la componen. Para mí eso es una parte fundamental de la integración cooperativa.
ME - Vuelvo a esto de discutir qué es la integración cooperativa y si sólo hablamos de actividad económica. Por ejemplo, por qué para nosotras es tan importante viajar al pluri.[4] Al pluri viaja cada una de nosotras, viaja nuestra organización y viaja FEMA y todo eso sucede al mismo tiempo, y sea yo quien viaje o no, sea Andre, sea Vale. Tiene mucho sentido pensarlo en la cuestión vincular, en la participación de la red, de participar en FEMA y la posibilidad productiva o económica que surge a partir del encuentro. Entonces uno de los ejes que nos pusimos para este año es cómo podemos empezar hoy a planificar el viaje de octubre para que lleguen todas las compañeras que quieran llegar. Cómo FEMA puede -en este proceso de integración cooperativa vincular, social- habilitar o facilitar que todas lleguemos, que todas aquellas que quieran llegar lleguen, y que eso después va a permitir que FEMA siga creciendo.
Vamos a hacer más pudiendo llevar nuestra voz a distintos espacios y a distintos talleres. Cuando aparece una oportunidad de trabajo o una oportunidad de formación, la primera que buscamos es una de nosotras y no una de nosotras a título personal sino una cooperativa. Integración es preguntarnos ¿cómo nos priorizamos a nosotras mismas en el ámbito de la generación económica? La Base por ejemplo dio unos cursos de planificación financiera y las primeras que estaban en la lista para ver si podían participar eran compas de FEMA, y desde La Base participamos en otras instancias. Todas compramos el Coopolis[5] que hace la cooperativa FACTORIAL, y así, algo del intercambio de bienes y servicios entre nosotras viene ocurriendo.
La pata de la comercialización es algo que siempre le falta un poquito, a toda la economía social si pensamos en la integración en términos económicos.
VML- ¿Qué se lleva desde las cooperativas u organizaciones hacia FEMA y qué se lleva desde FEMA hacia las organizaciones? ¿Es FEMA un lugar en donde cobijar ideas, proyectos o cuestiones que las compañeras no pueden desplegar en sus propias cooperativas u organizaciones?
AG - Desde mi experiencia en El Zócalo, siento que ingresé en un momento de gran efervescencia, marcado por la intercooperación y por la presencia de compañeras y compañeros referentes que participaban activamente en federaciones y distintos espacios del sector. Recuerdo esa ebullición en torno a la economía social y solidaria como un ámbito de transformación concreta; ahí apareció mi primer sentido de pertenencia. Y pensé: “wow, acá es genial, hacemos la revolución”.
Con el tiempo, sin embargo, las crisis fueron implosionando y empecé a ver cómo impactaban hacia adentro de la propia cooperativa: el sector se fue atomizando cada vez más, dificultando la articulación, la construcción de redes y la intercooperación. Atravesar ese proceso fue lo que me llevó a FEMA.
Llegué desde ese espíritu que me transmitieron compañeres referentes, que militaban la intercooperación y me formaron en la construcción colectiva. Entonces, hoy, ¿qué le devuelve FEMA a estos espacios? Un lugar de resistencia: acá estamos, no nos fuimos. Un grupo que sigue creyendo en lo colectivo, en lo asambleario, en la horizontalidad, en sostenernos y cuidarnos; en debatir, formarnos y repensar qué entendemos por trabajo. No solo lo productivo, sino también lo reproductivo y la centralidad de la vida. Eso es lo que hoy intentamos llevar a espacios que a veces parecen implosionar, decir “acá estamos”. Seguimos en grupalidad, seguimos luchando, siendo creativas, buscando un horizonte para el sector.
Por eso, participar de un encuentro plurinacional es también revitalizar la importancia de estar, de no corrernos. Porque, como se dice en política, no existen los espacios vacíos: si no los ocupamos nosotras, otros lo harán para disciplinar, excluir u oprimir. No podemos quedarnos en la inacción. Ese es un motor en FEMA, y algo que las cooperativas y compañeras que la integran sostienen con mucha fuerza.
ME - En FEMA, en general alojamos esa manifestación, pero a veces motoriza una y a veces es otra. FEMA habilita eso, y lo habilita con posibilidad expansiva y expresiva no tiene una regla de participación. Participo cuando puedo, como puedo y eso que en tu organización es conflicto y tensión, acá es expansión.
Esa ida y vuelta también drena la energía que vos le llevás a la organización y para las organizaciones creo que es como el espacio de militancia feminista que te permite desplegarte individualmente y organizacionalmente, porque todas nuestras organizaciones crecen con la participación que sea en FEMA.
VG- Además son redes. Para mí como socióloga (que no quiere trabajar ni en el INDEC, ni en una empresa de encuesta, ni en nada de eso) trabajar en una cooperativa es mi elección y esa cooperativa de la que yo formo parte es una red que me sostiene, y a su vez esa cooperativa forma una red que es FEMA y a la vez FEMA sostiene a Factorial también y después son como partes constitutivas del ser cooperativista.
En nuestra cooperativa FACTORIAL tenemos temporadas altas y bajas, los contables ahora están todos medios locos porque cerraron los balances y nosotros tenemos menos laburo porque tenemos más proyectos con los gobiernos o lo que sea. Entonces salimos a buscar financiamiento y lo que surge puede ser para FEMA y otras cosas para Factorial. A mí me parece que FEMA es un colectivo superador. A veces en las cooperativas hablamos más de trabajo y de cómo remunerarnos, y que hay que depositar y hay que pagar… Y en FEMA podemos un poco hacer crecer ese envión revolucionario y construir. A mí me preocupa mucho que a veces en algunos lugares en los que participo es pura testimonialidad y yo en FEMA eso no lo veo. Es momento de dar respuestas, hace unos años que es momento de dar respuestas, hoy más que nunca es momento de dar respuestas. Entonces bueno, menos rosca, menos testimonialidad.
Este es un colectivo que no solo acoge, sino que busca soluciones prácticas, no es un colectivo romántico, obvio que tiene su romanticismo, el cooperativismo tiene su utopía, tiene su deseo de proyectarnos, de valorarnos, de apropiarnos del valor de nuestro trabajo, pero me parece que como instancia colectiva es una instancia superadora.
AG - Los debates que se dan al interior de las cooperativas también son sobre la posibilidad de participar, si se puede o no, porque también necesitamos sostener la cooperativa o la producción. Tenés el “tic-tic” de las máquinas y la producción marcando el ritmo, bueno, ese “tic-tic” de la máquina que nos va alienando parece que fuera lo único que nos permite una posibilidad de crecimiento al interior de la cooperativa y entonces ahí aparecen esos debates entre lo productivo y el espacio político y esa tensión de qué sostener y cuál es la prioridad y entonces ahí aparece el concepto del trabajo. ¿Qué es el trabajo? ¿Acaso la militancia y esto que hacemos en FEMA día a día (desde la escritura de una ponencia para presentar y alzar nuestra voz y llevar nuestras posiciones, presentar proyectos de manera conjunta) no es trabajo? ¿Acaso esto que estamos haciendo, difundiendo FEMA en esta entrevista, no es trabajo? El desafío es poder ver que esto que estamos haciendo, permite una proyección, una posibilidad por lo menos de crecimiento. Al no poder visualizar esa proyección, aparecen esas tensiones y ahí se trata de cómo juega FEMA y cómo nos vamos acompañando entre nosotras, porque también estos debates que nos surgen al interior de nuestros espacios los vamos llevando a FEMA y nos vamos conteniendo entre nosotras mismas. Y es el desafío, romper con esas lógicas.
A veces en FEMA vamos teniendo más instancias de debate conjunto sobre determinados conceptos: el trabajo, el trabajo del cuidado, la reproductividad, la reproducción de la vida, la centralidad y capaz que en nuestras propias organizaciones nos cuesta más, justamente por lo productivo, por los tiempos productivos. Entonces ahí es cómo va fluyendo FEMA al interior de los espacios.
VML: ¿Qué posibilidad se ve desde FEMA para establecer alianzas con otros sectores con los que se compartan rasgos identitarios, más allá del campo de la economía social, solidaria y popular?
ME - A mí se me ocurre dar cuenta de las articulaciones que sí tenemos. Por ejemplo, las universidades son un vínculo que FEMA viene desarrollando. Por otro lado, aún no nos hemos dado la discusión de qué queremos como FEMA en relación con los sindicatos o las pymes.
Pero sí, claramente, algunas cooperativas tienen más desarrollados esos vínculos. Y sí creo que hay algunas redes y federaciones del propio sector, donde sí nos vamos preguntando y sí vamos posicionando un poco el rol de FEMA y la idea de que la agenda de género sea integral. Sobre eso, nos venimos dando un debate interno que a veces es la antesala de poder después ir a generar alguna disputa más concreta, pero no ir a pelear, sino a decir, “bueno, vayamos a crear esos espacios que no están y vayamos a cuidarlos”. Todo esto nos lleva a pensar alguna otra cuestión organizativa que es la de contar con una personería jurídica propia de FEMA.
AG - Además de la articulación histórica con las universidades, también lo hacemos con otros espacios de género dentro del propio sector. Por ejemplo, con el Centro Cultural de la Cooperación (CCC), con Cooperar, tratando de ver de qué manera podemos articular o qué acciones concretas generar. Más allá del 8M, pensamos qué otras instancias o estrategias podemos encarar entre espacios siempre cada una conservando su identidad, su sentido de pertenencia.
Todavía nos queda un debate abierto hacia el interior de FEMA, súper interesante, muy necesario, y valorando el rol -y esto a modo personal- de la importancia del sindicalismo, pero es un debate enorme para darnos.
VG - Yo creo que tiene que ver con análisis específicos de cada situación, de cada alianza, de cada momento. La madurez que tiene FEMA para discutir algunas cosas hace que no haya una respuesta uniforme. Pensar: en esta circunstancia, con estas personas, ¿cuál sería nuestro rol? Queremos estar ¿de qué forma? Este colectivo tiene la madurez de evaluar eso y de construir consensos, a ver si aquí se va o aquí no se va.
VML - ¿Con qué desafíos, complejidades y dificultades se encuentran las organizaciones que conforman FEMA?
ME - Supongo que lo primero que todas tenemos para responder es el contexto económico. El contexto económico nos atraviesa a todas las organizaciones y a todas las personas, y es arrasador. No hay una cooperativa que no haya reducido drásticamente sus ingresos en el último tiempo y la perspectiva es de una baja de ingresos terrible, rotunda. Y esto es básicamente la vida y la salud mental, pensar cómo atravesar la capa económica, pero después la capa política y social y la de salud mental. Y en eso el desafío de FEMA es sostener. Y sobre esto puedo contar que en diciembre nos juntamos y queríamos hacer la última asamblea del año. Ya nadie tenía cabeza para discutir, entonces hicimos un festejo. La pasamos súper, estuvo perfecto. Y eso es un espacio de sostén, ser entre nosotras ese espacio de sostén.
El sector no está ajeno a todo lo que pasa y esto lo sabemos todas. Sí con la particularidad de que una cooperativa no va a perder trabajadoras y trabajadores o va a echar a alguien por esta reducción, pero eso implica que todo el mundo se lleva un poco menos. Y yo creo que de los grandes desafíos que se lleva FEMA este año es cómo seguir sosteniendo actividades colectivas juntas en este contexto.
Otro punto es cómo generar ingresos para FEMA, cómo lograr que las compañeras de las distintas cooperativas puedan participar de las actividades a las cuales van en representación de FEMA, tal vez con un fondo de FEMA y no con un fondo de su propia cooperativa. Bueno, es un gran desafío, no sé cómo, inventaremos algo.
Pero, pese a eso, podemos dar vuelta el razonamiento, porque el contexto es terrible, pero estamos en el mejor lugar para poder atravesar esta crisis.
Este es un espacio donde se construye con amorosidad, con respeto, sin violencia. Cosa contraria a lo que está sucediendo en el resto de la sociedad. Bueno, eso es ser refugio.
Y traigo de nuevo una complejidad que se mencionó y es el tema de la comercialización, por ejemplo. Hay un contexto complejo, también ha sucedido en momentos no tan complejos como este. La comunicación y la comercialización son temas del cooperativismo y nos cuestan mucho.
En materia de comunicación estuvimos construyendo un catálogo, justamente para difundir lo que hacemos las organizaciones que somos parte de FEMA. Me parece que ahí hay una herramienta y podemos pensar otras más también, sabiendo que hacemos mucho, pero comunicamos poco, muchas veces por los tiempos y por las formas. Tenemos que repensar la comunicación. Somos más del cara a cara, persona a persona, nos gusta el encuentro. Y así como tenemos esas potencialidades, quizás también a veces quedamos medio acéfalos o teniendo que aportar más a otra forma de comunicación para que nos reconozcan o nos conozcan en otros ámbitos que no sean los nuestros.
VML - ¿Qué perspectiva de trabajo y agenda pueden compartir sobre lo proyectado para este año?
AG - La comunicación es un punto que veníamos debatiendo también en muchas asambleas. Surgieron muchas ideas: talleres con escuelas, seguir fortaleciendo el vínculo con las universidades. Ahí van surgiendo esas instancias de mostrar estas formas de hacer.
Cuando yo ingresé al cooperativismo estudiaba en la carrera de edición, y en una clase también estaba un compañero de la cooperativa Muchas Nueces, como alumno. Yo aún no era cooperativista, y los profes daban a cada persona la oportunidad de presentarse y contar sobre su cooperativa y la importancia de ese proyecto. Cuando tuve la oportunidad de que en El Zócalo me entrevistaran, lo primero que hice fue recordar ese relato, ese testimonio que me marcó. Es muy importante ese testimonio que nosotres podemos dar y hay que sostener esos espacios.
Después, con respecto a la comunicación de lo que comercializamos hay materiales y herramientas que tenemos que ver cómo las articulamos entre sectores. Pensar cómo generamos ese intercambio y recuperamos también mucho trabajo transitado.
Entonces, ahí hay mucho que depende de la articulación en tanto y en cuanto podamos compartirnos todas esas herramientas, enriquecerlas y pensar otras también.
Y después, un gran desafío es la formación interna, esto que nombramos todo el tiempo: la formación política. El debate político es el desafío que tenemos y por eso queremos hacerlo. Todo el tiempo estamos pensando cómo difundirlo, cómo llegar a distintos espacios, cómo participamos en las asambleas de Ni Una Menos, cómo llevar nuestras ideas al encuentro de economía de los trabajadores y de las trabajadoras. Cómo en cada uno de los espacios damos nuestra posición y llevamos estos debates que nos estamos dando en el interior de FEMA.
Y ese es un desafío, en este contexto de crisis profunda, de desánimo, es fundamental sostener la formación política, la organización, los espacios colectivos, en ese aspecto y en el aspecto también de cuidados y de contención nuestra, de sostener la salud mental. Esto de generar espacios de disfrute, de encuentro, de vincularnos haciendo otra tarea que nos saque un poco de ese ruido de la máquina, que también parece que la máquina suena, suena, pero nos rinde cada vez menos.
VG - En estos momentos de crisis pareciera que la opción del cooperativismo y de asociarse es cada vez más contracultural, sin embargo, en los momentos de crisis es cuando empiezan a crujir las grandes estructuras que sostenían la vida de las mayorías y por eso está bueno ofrecer la experiencia de FEMA y de cada una de nuestras cooperativas como una alternativa para salir adelante, lograr ese pequeño intersticio donde meter estas ideas de que juntes , de que en el trabajo colectivo es más fácil. Tiene muchas dificultades, tiene muchos desafíos, pero si se logra amalgamar, no forzar, en espacios colectivos es más simple. Y como contracultura que somos, me parece que lo tenemos que hacer valorar. Contraculturalmente, la comunicación también tiene que visibilizar que esta manera de trabajar, esta apropiación del trabajo, es hoy una alternativa, en especial para aquelles jóvenes que no consiguen insertarse más que de una manera informal y peligrosa. Una gran parte de nuestro trabajo es comunicar, dar clases, enseñar y valorarlo, porque tenemos mucha experiencia, podemos dar cuenta de que es una opción de vida el cooperativismo, y que es una opción de vida viable.
ME - Yo solo sumaría la necesidad de seguir trabajando en el cruce de la economía feminista y economía social. Creo que FEMA es eso, la mixtura de la mirada de la economía social, la economía feminista hecha cuerpo, no sólo en la organización colectiva, sino en cada una de las organizaciones. Entonces tenemos que ser partícipes activas poner la voz y el cuerpo en ese proceso.
Andre hablaba de la formación política, y hay algo de lo que nos fuimos dando cuenta que es que todas tenemos trayectorias distintas y que a veces damos por sentado que todas sabemos lo mismo, y no es así. La que está acá sí, porque lo discute todo el tiempo, pero no sé, alguna de mis compañeras no, y entonces plantearnos como agenda esta formación interna, y las visitas a las cooperativas que se fueron acercando a FEMA pero no lograron sostener participación. Hay que ir a la coope, donde están todas las compañeras en su espacio de trabajo. Nos gustaría ir a responder esa demanda, y también ese proceso de formación ocurre ahí, entonces la idea es ir trabajando todos los ejes en paralelo y no decir “bueno, ahora nos dedicamos a visitar, ahora nos vamos a formar, ahora vamos a pensar la agenda de noviembre”, porque somos las que somos. Y, además, tenemos que encontrar instancias de sólo disfrutar, sólo y puro disfrute, algo de eso es lo que nos nutre también, no solo una agenda del año súper pesada y reuniones virtuales y presenciales y objetivos y documentos, sino también simplemente encontrarnos a compartir y a pasarla bien.
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Las entrevistadas:
María Eva Raffoul Sinchicay, integra hace 15 años Fundación La Base en donde trabajan las finanzas solidarias, acompañando colectivos de trabajadores autogestionades con financiamiento, capacitaciones y asistencia técnica. Licenciada en Economía, y maestranda en Economía Social. Integra FEMA desde sus orígenes (como EMA) desde 2019.
Valeria Genestu, integra hace 3 años la Cooperativa de Trabajo Proyecto Factorial conformada por profesionales que brindan servicios de asesoramiento y acompañamiento contable a organizaciones de la economía social y solidaria. Crearon el juego de mesa Coopolis. Es socióloga, y cursa la maestría de Estudios y Políticas de Género en UNTREF. Trabaja además en el Ministerio de Mujeres y Diversidades de la provincia de Buenos Aires. Es una reciente integrante de FEMA.
Andrea Gorini integra desde hace nueve años la Cooperativa de Trabajo El Zócalo y actualmente es su presidenta (cooperativa gráfica, editorial y librería de CABA). Es editora y estudiante avanzada de la carrera de Edición en la UBA. Desarrolla su trabajo en el campo editorial y gráfico desde el cooperativismo. Es militante política e integra FEMA desde 2019.
LINK a la carpeta de fotos de FEMA https://drive.google.com/drive/folders/165ZXdi85kuDh3-1TPnPvhH0UBiK4qmi2?usp=drive_link
[1] Cooperativista. Coordinadora del Departamento de Economía social, Cooperativismo y Autogestión del CCC. Integrante de RUESS – Géneros. Integrante del Comité Editorial de Revista Idelcoop. Correo electrónico: valemutu@gmail.com
[2] Licenciada en Comunicación Social, editora de Revista Idelcoop. Correo electrónico: analaulopez@gmail.com
[3] RUESS es la Red Universitaria de Economía Social y Solidaria que cuenta con un espacio de géneros.
[4] Se refiere al Encuentro Plurinacional de mujeres, lesbianes, travestis, trans, bisexuales, intersexuales y no binaries que se realiza cada año en octubre con sede en diferentes ciudades del país en cada edición.
[5] Coopolis es un juego de mesa cooperativo diseñado por Cooperativa Factorial. Ver en: https://factorial.coop.ar/juegos1.php
