Revista Idelcoop nº 248 - Marzo 2026 - ISSN Electrónico 2451-5418 / Sección Reseñas
Idelcoop Fundación de Educación Cooperativa
7° Encuentro Mujeres y Diversidades Cooperativistas – 2025
Por Verónica De Luca[1]
El 28 de octubre de 2025 se llevó adelante el 7° Encuentro de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Intersexuales, Bisexuales e Identidades No Binarias Cooperativistas, en el Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini” (CCC).
En esta ocasión, la consigna fue: “Hacia Corrientes 2025: Integración político-económica cooperativa y feminista contra la crueldad”.
La organización y la convocatoria estuvieron a cargo del Espacio de Géneros y del Departamento de Economía Social, Cooperativismos y Autogestión del CCC, y de la Secretaría de Géneros del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC).
El encuentro como espacio de articulación y proyección
En un contexto social de ajuste y profundamente cruel, el movimiento feminista tiene mucho para aportar. Con tal convicción se diseñó la actividad, que tuvo por objetivo seguir trabajando por la consolidación de estos debates dentro de la economía social y solidaria.
La convocatoria reunió a un amplio y diverso colectivo de distintas coordenadas de nuestro país. Además de su relevancia como evento de integración, el 7° Encuentro funcionó como un espacio más para proyectar articulaciones, ideas y aportes del sector al 38° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianxs, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries (Encuentro Plurinacional), realizado en la ciudad de Corrientes los días 22, 23 y 24 de noviembre de 2025.
La continuidad en los años fortalece frente a cada adversidad
Los encuentros promovidos por IMFC se realizan desde el año 2017, con el objetivo de reflexionar, construir miradas colectivas a partir de las experiencias y abordar la coyuntura política, económica y social que atraviesa a las organizaciones desde una perspectiva de género.
Los aportes que surgen de este espacio no son propios del sector o del feminismo. Por el contrario, son integrales y transversales, y apuntan al conjunto de la sociedad, ya que promueven principios y acciones para la construcción de un mundo más igualitario y solidario.
El 7° Encuentro realizado en 2025 estuvo atravesado por las elecciones de medio término. En ese contexto, el movimiento feminista, su agenda, su lucha y sus conquistas fueron fuertemente atacados por quienes alzan las voces del odio, el racismo y el fascismo.
Asimismo, para el cooperativismo fue un momento particularmente urgente, marcado por la suspensión masiva de matrículas, una medida que atentó contra el derecho al trabajo, al consumo de servicios y productos y contra el modelo socio-productivo- cultural alternativo por el cual se trabaja.
El Encuentro se realizó en un contexto de emergencia socio-económica que afecta especialmente a los modelos productivos y de servicios de las cooperativas y las organizaciones populares. También ante una ofensiva ideológica que ataca discursivamente a mujeres y diversidades y con políticas concretas que desmantelan años de conquistas. Estamos ante un gobierno que deja caminar al patriarcado por los pasillos del Estado sin ningún pudor y con saña. Está presente en su forma de organización política, y se materializa en políticas públicas que perjudican a las mayorías.
Pese a eso, el 7° Encuentro convocó con un propósito de organización, y en la búsqueda de la fortaleza necesaria para sostener las reivindicaciones y derechos conquistados. El entusiasmo y las ganas de participar se renuevan y fortalecen en cada edición. De esa manera, se afianzan los lazos entre mujeres y diversidades cooperativistas. Año tras año se suman nuevas organizaciones cooperativas y movimientos sociales, que nutren la agenda desde una visión proactiva en cuanto a las problemáticas de género en las organizaciones y en el sector en su conjunto.
Los Talleres
Cerca de 100 compañeres de distintas cooperativas y organizaciones de todo el país llegaron al Centro Cultural de la Cooperación con ganas de participar, encontrarse, entrelazar historias y construir desde su trayectoria.
Les participantes se distribuyeron en las cinco comisiones ubicadas en las aulas bajo los nombres de Diana Sacayán, María Elena Walsh, Mercedes Sosa, Tehuel de la Torre, y Sandra y Rubén. De esta manera se dio continuidad a la propuesta adoptada desde el primer encuentro, de renombrar las salas del CCC con compañeres referentes de la lucha feminista, cooperativista, política y social.
Por su parte, las comisiones funcionaron como espacios de reflexión, de intercambio, y de debates en clave de educación popular donde se fundieron las diferentes experiencias para dar lugar a la construcción dentro del movimiento cooperativo, asociativo y autogestionado, con perspectiva de género y profundamente política.
Las comisiones trabajaron en torno a la siguiente consigna:
Sabemos de la importancia de nuestra práctica alternativa y transformadora en esta coyuntura, a partir de la lógica económica con la que funcionamos concretamente en nuestras organizaciones. También asumimos la necesidad de una perspectiva transfeminista para nuestra práctica y construcción. ¿Con qué acciones podemos extender esta lógica más allá de cada una de nuestras propias organizaciones/cooperativas?, ¿cuáles son las condiciones necesarias para la integración cooperativa en términos políticos y económicos en perspectiva transfeminista?
En cada grupo se abordaron los mismos ejes temáticos, sin embargo, las conversaciones, propuestas, debates, y reflexiones que surgieron presentaron matices diferentes, aunque compartieron un común denominador: la necesidad de integración y la cooperación del sector (y también la necesidad de tender puentes que lo trasciendan).
Seguir pensando de manera conjunta con las instituciones las formas de fomentar que las mujeres y disidencias puedan ocupar espacios de conducción y el apoyo colectivo en este sentido, fue otro punto importante.
Surgió también la necesidad de generar capacitaciones, intercambiar conocimientos y servicios entre cooperativas.
Por otra parte, un punto importante rondó en torno a los cuidados y su importancia vital en el sostenimiento del sistema y la reproducción de la vida. Se hizo hincapié en la necesidad de seguir trabajando en la idea de la organización social del cuidado, ya que, además, en momentos de crisis tanto económicas como de políticas públicas, la carga se intensifica aún más sobre las mujeres.
Por tal motivo, además de reclamar la existencia de dichas políticas públicas, se destacó que el sector cooperativo debe seguir problematizando la situación y promover sistemas de cuidados buscando opciones y estrategias (reconociendo horas de cuidado, generando espacios en las cooperativas, etc.)
Otro problema trabajado fue la inclusión dentro de las cooperativas. Una de las conclusiones es que se vuelve primordial la visibilización de las desigualdades y las violencias de género para de esa manera apostar a la concientización y sensibilización colectiva sobre las repercusiones en la vida cotidiana. En ese sentido, plantear al interior de cada institución si las cooperativas que habitamos tienen las condiciones necesarias para la participación de personas trans, así como identificar los lugares que ocupan, representa un desafío.
También, se trabajó en relación a qué lugar ocupa hoy el cooperativismo feminista en la defensa de la democracia, del trabajo y la vida digna.
El cooperativismo, en nuestro país, ha sido siempre un actor clave en la promoción y defensa de la democracia como sistema político, generando aportes para mantener los mecanismos que garanticen una vida democrática para todas, todes y todos. En tal sentido, las cooperativas son organizaciones donde la democracia integra sus principios y valores, sus prácticas, y desde donde se intenta construir igualdad.
En lo relacionado al trabajo y su defensa, se destacó que el cooperativismo ofrece alternativas legítimas, efectivas y concretas que generan ingresos y contribuyen al sustento de las comunidades y personas. Cuando la organización crece, lo hace en términos de sustentabilidad económica, laboral, y comunitaria, con la posibilidad de accionar también sobre necesidades sociales, comprometiéndose con la sostenibilidad de la vida.
En tiempos donde prima la urgencia social y económica, el pensar las alternativas no es tarea sencilla para las cooperativas y sus integrantes.
Por ello, la dinámica de construcción “desde abajo” que propone el feminismo es la que desde este espacio se observa como el horizonte a la hora de pensar y lograr la integración política y económica del sector.
La defensa del buen vivir fue otro de los temas que surgieron en los talleres, entendiendo que la construcción de un mundo mejor se logra partiendo del respeto por el medio ambiente y la igualdad social.
Al mismo tiempo, en un contexto donde se amplifican los discursos de odio y se naturalizan políticas anti derechos que atentan contra las identidades, los cuerpos, el derecho a trabajar, la manera de vivir, se vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de integración, pero en clave de fortalecimiento de lazos sociales.
Por otra parte, las violencias fueron otro tópico. Tanto en torno a las cooperativas como espacios de contención, como los desafíos internos para erradicar las violencias de todo tipo que están instaladas en toda la sociedad. Avanzar en los espacios en donde se puedan trabajar estos temas para lograr erradicar las violencias de los lugares que se habitan, es un horizonte.
Todos estos temas, fueron documentados y presentados por las relatoras durante el cierre de la actividad, reflejando la voz colectiva con el objetivo de llevarlas a cada cooperativa, a cada federación y también al 38° Encuentro Plurinacional de Corrientes 2025.
Este 7° Encuentro revitalizó dentro del movimiento las agendas feministas, que, junto al cooperativismo, la economía social, solidaria y popular, presentan una alternativa sólida con respuestas que pueden generar aportes concretos a los conflictos generados por la crisis. Con frecuencia, las urgencias del día a día dificultan la posibilidad de parar, del encuentro, de reflexionar sobre lo que pasa y debatir de qué manera trabajar colectivamente para resolver los problemas que se deben enfrentar.
La construcción de este tipo de espacios tiene que ver con generar el encuentro, donde florecen voces que en otros lugares no aparecen. Donde al verse las caras, se conecten las problemáticas y las injusticias que vive la otra, y se puedan sentir como propias. También es hacer política y construir conocimiento.
En tal sentido, el 7° Encuentro mantiene un compromiso por la transformación social y las luchas cotidianas, pensando en salidas colectivas y cooperativas en un escenario adverso donde se niega y se ataca las mujeres y diversidades.
Estos encuentros seguirán existiendo, porque además son momentos de disfrute, de festejo y eso también es importante incluso a la hora de hablar de integración política y económica.
En tal sentido, para las mujeres y diversidades del sector, el encuentro cooperativista y el encuentro Plurinacional son estrategias concretas donde se construyen agendas y se fortalece al sector. Al mismo tiempo, permite planificar proyectos futuros pensados con otros actores, como universidades, pymes, áreas gubernamentales de abordaje de las problemáticas de género y diversidades y cuidados, entre otros.
La variedad de experiencias que coexisten en el cooperativismo, la economía popular, social y solidaria resulta fundamental, permite defender todo lo conquistado y sostenernos colectivamente.
[1] Investigadora del Centro Cultural de la Cooperación (Área de Estudios Nuestroamericanos - AEN) y de CITRA (CONICET-UMET). Correo: @veronicamdl@gmail.com
